viernes, 26 de agosto de 2016
jueves, 18 de agosto de 2016
Visita guiada a la Catedral de Paraná, Nuestra Señora del Rosario.

Catedral de Paraná.
Monumento Histórico Nacional, desde 1942.
La Historia de la Catedral de Paraná comienza el 23 de octubre de 1730 cuando el gobernador del Río de la Plata, decretó la erección del curato del Pago de la otra Banda del Paraná, creando la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario.
Para comprender estas disposiciones, debemos tener en cuenta que constituyen los primeros actos gubernativos de las autoridades españolas para la organización del territorio que más tarde debía formar el cuerpo político denominado Entre Ríos.” Debe considerarse que una Parroquia en aquel entonces no era una institución de orden puramente eclesiástico sino que además tenía funciones políticas y administrativas.
El cura oficiaba también como funcionario público, y por ello para la creación de una parroquia era indispensable la intervención de las autoridades superiores del gobierno.Tenía a su cargo el registro de nacimientos y defunciones de los pobladores.
Se designa canónicamente cura del Pago de la otra Banda del Paraná al Presbítero Francisco Arias Montiel ordenándose el 5 de abril de 1731 por el Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires que se le entreguen los objetos de culto, alhajas y bienes pertenecientes a la Capilla de San José del Rincón con la imagen de Nuestra Señora del Rosario que se encontraba en esa localidad de Santa Fe para aplicarlos al servicio y culto de la iglesia parroquial.
Así el 27 de agosto de 1731 el Padre Arias Montiel, en el desolado pago de la Baxada recibió la imagen a la que se otorgaba el Patrocinio de la Villa. La Virgen fue traída provisoriamente pero quedó definitivamente en Paraná.
Cómo llega la imagen de la Santísima Virgen del Rosario a Paraná.
Esta imagen de tipo español, fue traída en la expedición de Juan de Garay en el año 1573, y en un principio se llevó a Santa Fe. Finalmente fue trasladada al rincón de Antón , hoy San José del Rincón.
Quemada la Capilla de esa población por los idígenas de la zona, fue traida a las costas de la Baxada por considerarse que estaría más protegida y quedó a cargo del Cura Arias Montiel, en este humilde templo de paja y barro en la costa entrerriana. Fue enviada en 1731 entre bienes y alhajas que se ceden a la Capilla del Pago del Paraná.
Arquitectura – Estilo. - Arquitecto: Juan Bautista Arnaldi -
Nuestra Catedral es de estilo ”ecléctico”, es decir que no corresponde con pureza a ningún estilo en particular, no es renacentista, ni barroco, ni gótico, ni neoclásico. Está por el contrario, conformada por una mezcla de estilos, que han sido utilizados de la manera que resultaban más convenientes. Con esto el arquitecto logra resolver el remate de la fachada posterior trabajando con un estilo poco costoso y de menor complejidad. Con el mismo criterio, para resaltar y destacar el ingreso, se utilizó el estilo más representativo de la grandeza y la sobriedad.
Este edificio sagrado, es la Catedral Metropolitana, Parroquia Nuestra Señora del Rosario. En él se venera la antiquísima imagen, que fuera declarada Patrona de la Villa de Paraná en forma única y primera en la Historia Patria. Por elección popular con voto general libre y secreto, en la Plaza Mayor de Paraná, donde sobre el brocal del aljibe se colocó una urna para dirimir la cuestión sobre si sería Patrón San Miguel o Nuestra Señora del Rosario. Al pie de la torre izquierda de nuestra Catedral, podemos observar una placa recordando tan importante acontecimiento.
El 25 de junio de 1813, la Asamblea dispuso que el pueblo de la Bajada del Paraná, fuera elevado al rango de Villa “bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario”.
Es el cuarto templo edificado en el lugar. Fue inaugurado en 1886 y completado en 1900. El 1º de enero de 1883 se bendijo solemnemente la piedra fundamental. Comenzó su construcción por el ábside, las capillas presbiteriales, el crucero y luego las torretas de la fachada posterior.
Se le pidió al arquitecto interviniente Juan Bautista Arnaldi, una obra que “ ya sea por su grandiosidad, su arquitectura y solidez, su extensión y ornatos, corresponda mejor al honor y a la dignidad de una Catedral. “De hecho que sigue y seguirá manteniendo su vigencia como tal: grandilocuente, soberana, dominando el espacio, absorbiendo el entorno que la rodea.
Interior. Recorriendo el Templo
Al ingresar al templo ya somos sorprendidos en el arte por la imponente puerta de madera tallada, obra del prestigioso artesano Carlos Pibernat. Donada a la Catedral junto con los faroles por la Señora Margarita Rams de Madariaga.
El primer templo, una primitiva capilla de paja y terrón, fue construído por el primer cura Pbro Arias Montiel, el segundo, más amplio y mejor que el primero, ubicado más al sur que el precedente, duró unos ochenta años y poco valía como edificio y lugar dedicado al culto.
El 11 de noviembre de 1807 el entonces cura párroco Pbro Dr. Antonio Gil y Obligado, bendijo y colocó la piedra fundamental del tercer templo parroquial. Tardó más de veinte años en concluirse. Este edificio fue destruído para dar lugar a la actual Catedral, cuya piedra fundamental fue colocada y bendecida el 1º de enero de 1883, por el señor obispo Dr. José María Gelabert y Crespo.
Desde el tercer templo era Catedral- 1829-1883-
Nuestra Catedral tiene planta en forma de cruz latina, la nave central está separada de las laterales por una importante columnata armónicamente distribuída.
En el interior somos deslumbrados por la magnificencia de esta obra. Su nave central de 12 metros de ancho, custodiada por 16 columnas de mármol de Carrara, procedentes de La Casa Buselli e hijos ( Italia), Los Bruselli eran grandes escultores en aquellos tiempos. Los capiteles corintios y los fustes romanos lo atestiguan. Estas son las únicas de mármol, pues las restantes de las 92 en total son de material estucado, con una imitación tan perfecta del mármol en el juego de sus vetas que es necesario observar con detenimiento, para reconocer la autenticidad de los materiales.
Visita guiada a la Catedral de Paraná, Nuestra Señora del Rosario.
Las otras dos naves tienen 9 metros de ancho y en ellas están instalados los altares.
La iluminación natural que se filtra por las distintas linternas distribuidas en el techo y los vitrales laterales, generan una iluminación homogénea adecuada a un espacio de culto y recogimiento.
Vitrales-1892-
Treinta y tres fuentes de luces centrales rompen en haces de colores sobre el Altar Mayor, dejando ver el rico joyel de sus vitrales. Además de la iluminación cuentan con el gran contenido catequístico de las grandes Catedrales. Fueron comprados en la Casa Bergés y Cia, con talleres en la ciudad de Toulouse ( Francia ). Están hechos con cristales pintados y cocidos a fuego. Representan los misterios del Santo Rosario, distribuídos a la derecha de la nave central, los Gozosos, a la izquierda, los Gloriosos y en el Camarín de la Virgen, los Dolorosos.
Altares.
Corresponden a distintas advocaciones de la Virgen y de los Santos.
Son once, de madera tallada. Su estilo, barroco afrancesado. Estucados y laminado en oro.
Altar dedicado a San Ignacio de Loyola.
Entrando por la nave derecha del Templo nos encontramos con esta obra, realizada en madera estucada en oro. Dedicada al Santo fundador de la orden de los Jesuitas. A la izquierda del altar,la imagen de San Francisco Javier, discípulo de San Ignacio y gran predicador. Recorrió el Asia, Japón y al llegar a China muere, habiendo transitado un extenso camino de conversión de millones de almas. Arriba San Blas, el médico milagroso, patrono de las enfermedades de garganta. Abajo a la derecha la imagen de Santa Rita, abogada de los casos imposibles. Este altar tiene una artística vidriera francesa.( el cuerpo de la Santa, en Italia, permanece incorrupto).
Altar de San Pedro
San Pedro, fue el primer Papa y mártir. Murió crucificado cabeza abajo. Esta imagen tiene tiara y manto, y en la mano izquierda las Llaves del Reino y la derecha, en actitud de bendecir.
En la parte superior del altar una imagen de San Vicente de Paul, el patrono de las obras de beneficencia y de caridad.
En el piso advertimos la placa de la tumba del primer Obispo Mons. Gabriel Segura y Cubas.
A continuación la puerta que da a la galería, y la pared que formó parte del tercer templo que se dejó como testimonio.
Altar de la Virgen de Itatí.
El nombre de esta advocación en guaraní significa “Punta de Piedras”y es Patrona de las provincias de Corrientes y Misiones.
Fue coronada por el Obispo Mons. Rosendo de La Lastra y Gordillo en 1899. En la parte superior vemos un hermoso cuadro que perteneció a la primera Catedral, representando a la Santísima Trinidad. Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Pasando al siguiente nos encontramos con: San Antonio de Padua, al centro. En su costado izquierdo, San Alfonso María Ligorio, patrono de los abogados. A la derecha, San Roque protector de los enfermos. En la parte superior un cuadro español de Nuestra Señora del Perpétuo Socorro.
Siguiendo con nuestra visita, en un nicho, encontramos una hermosa imagen de la Virgen Nuestra Señora del Valle. Patrona de Catamarca.
Seguidamente encontramos otra imagen de vestir, de procedencia española de gran belleza.representa a Jesús el Nazareno
Altar del Sagrado Corazón de Jesús.
En él está el Sagrario, con la presencia real del Señor. Allí se puede recibir la Eucaristía todos los días por la mañana en una celebración especial. Es el altar más importante del Templo, y se lo señala con una luz permanente.
Incesantemente se arrodillan los fieles cristianos invocando una oración para acercarse a Dios y alabarlo.
Acudimos a El en nuestros momentos de alegría y de tristeza, para agradecer, alabar o pedir. En el centro del Altar, la imagen de Nuestro Señor Jesucristo mostrándonos su Corazón. Arriba a la izquierda, Santa Rosa de Lima, patrona de América. En el centro San Juan Bautista, el precursor de Jesús A la derecha Santa María Margarita Alacoque que tuvo la visión del Corazón de Jesús y le pedía honrar los primeros viernes de cada mes, difundiendo el culto al Sagrado Corazón de Jesús.. Abajo a la izquierda San Francisco de Asis. Predicador del Evangelio, y en el que el Señor imprimió sus llagas. Por último la Virgen de la Medalla Milagrosa. Antecesora de la Virgen de Lourdes.
En la base se encuentra la tumba del quinto Obispo, Mons. Julián Martínez.
A continuación y subiendo, nos encontramos con la Virgen de los Dolores. Imagen española de vestir de gran expresividad. Nos muestra a la Santísima Virgen con su corazón atravesado por siete espadas. Representan los dolores que iba a sufrir su Divino Hijo, 1) la profesía de Simeón, 2) la huída a Egipto 3) el Niño perdido en el Templo, 4) su encuentro con Jesús cargando la cruz, 5) la Crucificción del Señor, 6) al recibir en sus brazos el cuerpo sin vida de su Hijo, 7) cuando lo depositó en el Sepulcro.
Si miramos hacia arriba, en un nicho, su madre Santa Ana, en la pared del frente y arriba, San Joaquín su padre como protegiéndola.
Seguimos con el Altar de la Virgen Nuestra Señora de Lujan:
La imagen es réplica de la que se venera en la Básílica de Luján, Provincia de Bs. As. Patrona de la República Argentina. El altar es posterior y fue hecho por un artesano de Paraná, en los talleres de la Casa Baglietto.
Pasamos por el costado del Presbiterio, donde se encuentra el Altar Mayor, allí se celebra diariamente la Sagrada Eucaristía, y nos dirigimos hacia el ábside de la Catedral y Camarín de la Santísima Virgen Nuestra Señora del Rosario. Imagen histórica con bastón de mando y un hermoso rosario. Por mucho tiempo presidió las proseciones honrando nuestra ciudad. La feligresía respondía con canciones, arrojaba pétalos de rosas y agitaba pañuelos. Como medida preventiva para su conservación, se la reemplazó por una réplica para estos acontecimientos.
Fue coronada en 1973, por Mons. Antonio Caggiano siendo Obispo Mons. Adolfo Tortolo, en cumplimiento de un decreto del Papa Pablo VI, de fecha 8 de febrero de 1973.
Desde la entrada la visual nos lleva al “espacio celebrativo sagrado”.
El espacio sagrado cristiano, es el lugar de la asamblea litúrgica- celebración eucarística. El presbiterio sede del obispo, Presbíteros, ministros.Ambón. Mesa. Si el presidente es “icono de Cristo cabeza del cuerpo de la Iglesia”, la Sede es su lugar específico.
Cúpula
La gran cúpula que corona el crucero de las naves se constituye en un elemento deslizante de la visual, destacando el centro del edificio, el cual se ve resaltado por el uso de la luz natural, desde su propio centro. Esto se logra por medio de la linterna colocada en la parte superior de la cúpula.
Tiene 11 metros de diámetro y una altura de 54 metros, desde el nivel de piso.
Tiene un basamento de columnas y vitrales con imágenes bíblicas y de Santos de gran belleza. Está sostenida por cuatro mazos de columnas, que dan solidez a las dos pequeñas cúpulas que están a los lados del Presbiterio. El crucero remata con dos semi-cúpulas. Dando lugar a los altares de Sagrado Corazón y de la Inmaculada Concepción.
Atras y arriba La Catedral cuenta con un órgano que acompaña las Celebraciones y se brindan conciertos.
El órgano, fue instalado en 1.906, es alemán, de la Fábrica Bach. El mueble es de ébano y el doble teclado de marfil. Tiene mas de 2. 000 tubos metálicos. Se ha recibido la visita de organistas de renombre. Se realizan conciertos de coros y orquestas.
Altar de la Crucifixión
En la nave izquierda encontramos el altar más antiguo. Representa la crucifixión de Nuestro Señor, con la Santísima Virgen y Juan el Evangelista .Jesús le encarga que se haga cargo de su Madre,y a la Virgen le dice:“Madre ahí tienes a tu Hijo, Hijo ahí tienes a tu Madre” Desde ese momento es Madre nuestra.
Corona el altar, una réplica del Santo Sudario. Abajo San Luis Gonzaga y San Judas Tadeo
Este Altar fue el primero que se colocó en la primera Catedral.
Seguidamente una imagen de la Virgen Niña.
Altar de la Inmaculada Concepción
Esta imagen es vinculada con la iniciación del mes de María, antigua devoción que fue traida por el Gobernador Echagüe desde la Banda Oriental, donde se había trasladado para combatir con Rivera. El general encontró la cabeza y las manos de madera de una antigua imagen de la Virgen, solicitó estas piezas que obsequió a su esposa, ella le confeccionó el cuerpo y la vestimenta bajo la advocación de la Inmaculada Concepción. Tiene cabellos naturales y corona de Plata.
Por mucho tiempo esta imagen presidía en la casa familiar de esta Señora el mes de María, al que concurría el vecindario . Años mas tarde pasó a ser patrimonio de la Catedral por voluntad de su dueña. Están en este altar la imagen de San Vicente Ferrer, gran devoto del Santo Rosario en el siglo XV.
En la parte superior y a la izquierda, San Pedro Alcántaras, consejero de Santa Teresa, en el centro, San José con el Niño.y a la derecha San Pascual Bailón, quien propagó la devoción al Santísimo. Debajo San Nicolás de Bari. En este altar está la sepultura de Mons. Adolfo Tortolo, fallecido el 1º de abril de 1986, a su pedido .
Seguidamente : la vitrina del Cristo Yacente, una imagen española que como todas las expresiones del arte barroco, manifiestan un realismo notable, muy querido por los creyentes. Es característico encontrar aquí muchos mensajes o peticiones que dejan los devotos. La vitrina también fue hecha en la Casa Baglietto de Paraná. En la pared , una Cruz de madera recuerda la Misión de 1930.
Altar de la Virgen del Carmen
Esta imagen fue traida desde Barcelona ( España ), en 1865 por pedido de los integrantes de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen de la Catedral. Arriba San Francisco Solano, el patrono del folklore.
Altar de la Virgen de la Merced
Patrona del Ejército Argentino. Arriba la imagen de San Ramón Nonato. Patrono de los nacimientos
Otra puerta que comunica a la galería izquierda
Altar de Santa Teresita
Este altar es el último, más moderno y único de mármol con incrustaciones de bronce. Se utilizó ónix del país y algunos importados. Un importante marco de bronce tallado con guirnaldas de rosas encuadran la imgen de la Santa rodeada de ángeles. En la parte superior decorados en mosaicos de gran belleza. Debajo del altar se encuentran reliquias de Santa Teresita.
Al frente, en el basamento de las columnas, hay una inscripción grabada indicando la procedencia italiana y la fecha en que fueron confeccionadas.
El bautisterio
El lugar del edificio sagrado destinado para realizar los bautismos de la comunidad. De una belleza serena. La pila bautismal es octogonal decorada con símbolos episcopales. El gran cuadro alegórico, que hace de fondo, es obsequio del Vaticano.
Es de destacar la Pila Bautismal que perteneció a la primera Catedral. En ella recibió el Bautismo el cacique Manuel Namuncurá, padre de Ceferino, el indiecito santo. El General Urquiza lo hizo bautizar y fue su padrino. Situada a la derecha de la puerta principal
Dos confesionarios complementan la ornamentación. Son de madera tallada, de gran sobriedad.
Los diversos motivos que observamos en los mosaicos de los pisos, y la combinación de estilos de los mismos, venecianos y moriscos conforman una serie de cuadrados y rectángulos que se repiten, para el armado armónico del espacio. Son elementos que contribuyen al logro de una concepción espacial que posee toda la delicadeza , serenidad y limpieza propias del estilo renacentista.
Fachada Principal:
Corresponde a las concepciones del Arquitecto A. Palladio, quien influenció en la formación de los arquitectos del siglo XIX. Muchos de ellos se trasladaron a nuestro país trayendo consigo éstos principios creando una corriente que contribuyó a formar una arquitectura palladiana. Él llegó a concebir un espacio de transición entre el edificio y su entorno. Este espacio lograba la integración de ambos elementos por medio de una gran columnata que remataría en un frontis griego. Como complemento agregaba tres esculturas en cada vértice, correspondiéndole al vértice superior el Cristo Redentor. El proyecto original de Arnaldi, contemplaba las tres estatuas.
El Cristo Redentor es del 6 de abril de 1901 y es de bronce. Obra de Domingo Di Carli, y es copia del que se encuentra en la Cordillera de los Andes, en el límite con Chile. Fue bedecida en el año 1910, por Monseñor Rosendo de la Lastra y Gordillo.
El plano posterior de las 6 columnatas ha sido tratado por cinco arcos de medio punto. El espacio central se ve jerarquizado del resto mostrando el ingreso principal, logrando así una exaltación de majestuosidad, sin necesidad de ostentación. Estas columnas que embellecen el atrio, -- espacio congregante para muchas actividades de jerarquía culturales y sociales de la Ciudad y la Provincia -- con capiteles corintios con hojas de acanto y querubines, están formados con cuarenta y ocho piezas diferentes esculpidas en el taller italiano de Escultura y Yesería, de Giraldoni en Paraná. Completan el espacio doce escalones de mármol que asentúan aún más su magnificencia.
En una de las torres, está colocada la campana de los Canónigos que pertenecía a la primera Catedral, y que fuera fundida en 1866, por orden del 2º Obispo, José María Gelabert y Crespo, con metales preciosos que el pueblo de Paraná fue depositando en un crisol que se encontraba en el patio del Obispado. En ese entonces
la Curia ocupaba la ex residencia del Gral. Urquiza, que estaba en el solar en donde hoy se levanta el edificio del Correo Central.
Las dos torres frontales son de estilo barroco, por el trtamiento en el movimiento de los muros, es decir , en los entrantes y salientes. Vemos con que elegancia y calidad se produce la elevación de las mismas. Por último tenemos el cupulín , formado por una serie de curvas que se van estrechando hacia arriba para rematar en una cruz de hierro forjado.
Completan la fachada cuatro rosetones y una ventana. Los primeros provienen del gótico tardío, Arnaldi los ocupó también en la Catedral de Rosario. La ventana renacentista está formada por un vano rehundido, que a su vez tiene dos ventanas más pequeñas con la misma forma y un medallón en el medio. Son las mismas que aparecen en el basamento de la torres del frente, cuya finalidad fue iluminar las escaleras por donde se accede al campanario y al coro..
San Pedro: (1897)
Esta imagen, realizada por Domingo Di Carli en Italia, fue donación de un generoso vecino Don León Solá que firmó contrato en Génova por un costo de 10.000 francos. Es de mármol de Carrara y fue realizada con los atributos del Papa, la Mitra, el manto, las llaves del reino en su mano izquierda y la derecha levantada en actitud de bendecir. Tiene 4 metros de los pies a la cabeza y su base es de 1.50 mts.
En una carta remitida por Di Carli a un industrial de Paraná, le comentaba “que está, por esbozar un colosal bloque de mármol que parece casi una montaña. Le diré, que no se encontraron carros ni vagones para sacarlo de la cantera, por lo que me ví obligado a llevar un pequeño modelo de la obra para adelgazarlo y poderlo trasladar”.
En el peristilo observamos varias placas que cubrían tumbas de prominentes sacerdotes, que están sepultados en el interior del templo. Lo del Dr José Azebedo, sacerdote de un gran predicamento, Párroco de la Iglesia de Nogoyá, fallecido en 1858 y la de Mons. Dr Miguel Vidal, fallecido en 1865.
Este trabajo se realizó con datos bibliográficos que pertenecen a historiadores locales:
César B. Pérez Colman, Entre Ríos, Historia .
Alfeo Zanini, “Páginas de Oro”de la Ciudad de Paraná, en su Centenario.
Aníbal S. Vásquez, Dos Siglos de Vida Entrerriana.
Ofelia Sors. “Paraná. Dos siglos y cuarto de evolución suburbana.1730-1955”.
Benigno T. Martínez, Historia de la Provincia de Entre Ríos.
Juan J. Antonio Segura, Historia Eclesiástica de la Iglesia.
Paraná, junio de 2016.
Elena Beatriz Perelstein de Giunta.-
Es la casa de oración. Es lugar de encuentro de la Familia de Dios. Es monumento de fe que nos legaron nuestros antepasados. Es una obra de arte, expresión de un momento histórico, cultural.
La preservación de los bienes culturales de la Iglesia, depende también de nosotros.
¡Muchas gracias por su visita!
miércoles, 17 de agosto de 2016
LA CATEDRAL DEL PARANÀ
Colocación de la Piedra fundamental (1)
(1º de enero de 1883)
“La aurora del día primero del año aparecía risueña; los ánimos preocupados con la suspirada fiesta pisaban con entusiasmo y regocijo los umbrales sembrados de rosas del año nuevo, que se iniciaba con el esplendor de lo grande y la satisfacción de una necesidad imperiosa. Iban los dignos por tanto de numeroso concurso y lleno de interés. A las 12 del día domingo el estruendo de las bombas, y el alegre tañido de las campanas anunciaban la proximidad de la fiesta, que se había señalado para las cinco y media de la tarde. A esa hora efectivamente se hallaba reunido un inmenso gentío, bajo las bóvedas vistosas y flamantes de banderas y gallardetes, que adornaban el local adyacente a la antigua catedral. Aún en el recinto de la Capilla provisoria, levantada sobre la excavación, en que debía colocarse la piedra fundamental del nuevo templo, era tal la aglomeración del concurso, que con dificultad podía oficiarse.
El adorno del local y la abundancia de hermosas coronas ofrecían un precioso golpe de vista, que es sensible no halla sido reproducido por la fotografía.
El Excmo. Señor Obispo Diocesano se dirigió desde su Palacio al templete, de que hemos hecho referencia, acompañado del señor Manuel Crespo, representante de el Presidente de la República, y de una selecta comitiva de caballeros, que con dificultad se abrió paso por entre la multitud apiñada. El Cabildo Eclesiástico y el del Clero de la Ciudad rodeaba a su venerable Prelado, y se hallaban presentes también la Honorable Corporación Municipal, el señor jefe Político del departamento y las Comisiones del Templo.
Revestido el Excmo. Prelado Pontifical comenzó la augusta ceremonia, sublime y grande, como todos los ritos uniformados por el Espíritu de la Iglesia, tejida de afectuosas oraciones, de salmos elevados, de esperanzas y gemidos, de consuelos y nobles aspiraciones.
Después de invocar el Espíritu de Dios, fuente de toda santidad y fortaleza, sabiduría y poder, descendió la bendición del Pontífice sobre el fundamento del Templo Catedral. Acto continuo de bendecida la Piedra Fundamental, labrada en granito del país, se colocó en la excavación que llevaba, una caja de plomo que contenía un ejemplar del acta levantada, que firmó S.S.I., el representante del Padrino, el Cabildo y el Clero y la Comisión de caballeros, encargada de presidir a los trabajos de la Nueva Catedral y los señores Arquitecto y Constructor de la obra. Varios de los asistentes depositaron también en la mencionada caja de plomo algunas monedas y otros objetos adecuándose luego la caja y cerróse la Piedra; bendijo S.S.I. el sitio donde deberán abrirse los cimientos, y dirigió la palabra a la concurrencia, desarrollando temas de importancia, oportunidad e interés, con sencilla, hermosa y fácil elocuencia.
Manifestó S.S. que en medio del incesante progreso de las sociedades actuales en ciencias, arte, industrias y comercios era necesario también progresar en la esfera moral y religiosa, base necesaria de todo adelanto saludable; que la colocación de la Piedra Fundamental de nuestro Templo satisfacía una exigencia legítima de esta sociedad altamente culta y profundamente cristiana; y venía a llenar la aspiración de todos. Hizo ver con este motivo, el cristiano mismo acogía bajo su regazo divino a las artes, les daba hospedaje en el santuario, las consagraba en los altares y hacía bajar sobre la frente de los genios el rayo que coronó a Miguel Ángel, dio colorido al divino pincel de Murillo y Rafael, y comunicó vida a las obras de los artistas cristianos. Adelantándose a contemplar lo que será nuestro Templo un día, con sus bóvedas majestuosas, su cúpula soberbia, sus magníficas columnatas, su atrevida grandeza. La luz aterciopelada y suavísima a través de los cristales, los graves y sonoros acordes del órgano, la majestad del santuario. El consuelo que derrama la soledad augusta del templo en los corazones enlutados, la dignidad varonil en que se reviste en el cristiano, las hermosas pinturas, las esculturas admirables, todo pasó por la imaginación del Pastor regocijado, impresionando al concurso.
Un voto de gracias y una palabra de aliento coronaron su magnífica oración. El se dirigió a las almas creyentes…con la audacia de la fe, que secundando las miras del Pontífice han emprendido esta nueva obra: él hablo a esas almas con el lenguaje del alma, les recordó que las obras meritorias se acrisolan con la contradicción; que podían contar con los Excmos. Gobierno Nacional y de la Provincia, y con la voluntad generosa de esta sociedad, siempre benéfica y desprendida, y terminó pidiendo un aplauso y un recuerdo imperecedero para el primero del año 1883, señalado con este acontecimiento, digno de alto recuerdo.
Después de este magistral discurso, que agradó sobremanera a la concurrencia, comenzó la repartición de medallas conmemorativas, verificadas por las señoras de la Comisión y señoritas asociadas a ellas; y finalmente se leyó el acta, terminando así esta grandiosa fiesta.
El piquete de la ciudad hizo los honores a la ceremonia y una guardia veló toda la noche la Piedra Fundamental.
Las bandas de música del Pueblo, Piquetes y del Club Artesanos amenizaron la solemnidad, y un coro de niños cantó un precioso himno alusivo al acto, cuya letra y música son debida a la reconocida competencia del Presbítero Don Celestino L. Pera.
El Pueblo se retiró regocijado y satisfecho; ¡que este mismo Pueblo no olvide jamás este acto, y lo conserve en lo más glorioso de sus páginas!
Deshojad vuestras flores sobre esa Piedra, que cimentará vuestra honra, vuestro progreso y verdadera libertad. La esclavitud no ha brotado jamás de los templos católicos. Dos cosas son desconocidas para el cristiano sincero: la adulación y la rebeldía. Edificar, pues, un templo es echar los fundamentos del orden y de la libertad, de la paz y del bienestar, de la prosperidad y del honor”.
(1) Relato de la Colocación de la Piedra Fundamental de la Catedral de Paraná, 1º de enero de 1883. Documento del Archivo del Arzobispado de Paraná.
¡LLEGAMOS A NUESTRA CATEDRAL!
VISITA GUIADA
Y
CONSAGRACIÓN DE LOS NIÑOS
A LA
VIRGEN DEL ROSARIO
“PATRONA Y FUNDADORA DE PARANÁ”
¡BIENVENIDOS QUERIDOS NIÑOS, DOCENTES Y PADRES!
Comisión Pastoral de Turismo
Iglesia Catedral de Paraná (Entre Ríos)
El Material que se presenta a continuación cuenta con la anuencia del Sr. Arzobispo de Paraná Mons. Juan Alberto Puíggari
Queridos Niños:
Hace muchos años llegó a estas tierras, que hoy ocupa nuestra ciudad, la Imagen de la Virgencita del Rosario. Vino de la otra orilla del Río Paraná, de San José del Rincón, Santa Fe. Aquí decidió quedarse para protegernos y ampararnos con su cálida y silenciosa maternidad desde 1731. Es la Patrona y Fundadora de Paraná. La encontramos en el ábside, en su Camarín, al fondo de Nuestra Catedral, templo que está cumpliendo 130 años de su Inauguración y Bendición. Recorrer su longitudinal espacio, con sus torres y bóveda majestuosas, nos hablan de la presencia del Señor y de su Madre, que nos eligió para bendecirnos con su Amor infinito.
Los invitamos a realizar la Visita guiada, diseñada por la Arq. Elena Beatriz Perelstein de Giunta y acto siguiente, la Consagración a nuestra Patrona y Fundadora.
Acto de Consagración a nuestra Patrona y Fundadora de Paraná
Queridos Niños:
Luego de hacer un recorrido por nuestra Catedral realizaremos la Consagración a la Virgencita del Rosario, lo haremos con la Oración que nos ha regalado el Cardenal Arzobispo Emérito de la Arquidiócesis, Mons. Estanislao Esteban Karlic; contando con la anuencia y Bendición del actual Arzobispo de Paraná, Mons. Juan Alberto Puíggari.
Debemos recordar primero que la Virgencita del Rosario eligió este lugar en el mundo hace 285 años para quedarse entre nosotros, y así iluminarnos y ampararnos con su manto y su maternal sonrisa. Ella los conoce uno por uno, y está dispuesta a derramar sus Milagros para ustedes, sus familias, amigos, maestras, vecinos, para todos los ciudadanos. Jamás hace distinción de personas. Solamente pide el rezo del Santo Rosario. El Rosario es el camino para llegar a ellos. Los esperará siempre en su Camarín, aunque ya vive en sus corazones. Hagan que su Luz brille en el afuera tan necesitado de su Maternidad. No todos la han descubierto. Ella espera que ustedes niños sí lo hayan hecho.
Al hacer el Acto de Consagración, disponemos nuestros corazones y nuestra mente, todo nuestro Ser ante su imagen maternal. En la bella Oración que todos recitarán al unísono, se encuentran los anhelos de Paz y Bien para todos, los anhelos de Pan, Trabajo, Vestido y Techo para quienes lo necesiten, los anhelos de Justicia y de Justicia social, los anhelos de una sana convivencia en familia y en la sociedad, los anhelos de acompañar al Santo Padre Francisco en su deseo de cambiar el mundo, acercándolo cada día más a Dios, los anhelos de cuidar el ambiente, los anhelos del cuidado de nuestros niños y mayores, los anhelos de una democracia más participativa, solidaria y responsable en manos de gobernantes honestos y honrados, los anhelos de una Iglesia Diocesana presente entre todos los hermanos.
REPETIMOS ENTONCES CON LA MANO EN EL CORAZÓN:
Oración de Consagración de los niños a Nuestra Señora del Rosario
Patrona y Fundadora de Paraná
Oh María, Madre de Dios y Madre nuestra,

que cuando amabas al Niño Jesús
en su niñez desde tu seno,
aprendiste a amar a los niños
en todas sus edades;
nos consagramos totalmente a Ti.
Edúcanos como lo hiciste con el Señor,
así la imagen de Jesús crecerá cada día en nosotros
como hijos de Dios e hijos tuyos,
en la familia de muchos hermanos que es la Iglesia.
Amén.
Cardenal Arzobispo Emérito Mons. Estanislao Esteban Karlic.-
GUÍA DIDÁCTICA PARA DOCENTESNIVEL PRIMARIO
A) Fundamentos teórico- metodológicos
La educación y la formación en manera cada vez más creciente son los principales vehículos para la concientización, la integración, el avance y el desarrollo personal. (1)
La formación aparece como el instrumento más potente para democratizar el acceso de las personas a la cultura, a la información y al trabajo; incorporándose también la alfabetización tecnológica, uno de los desafíos para el logro de la integración social, a la cual han accedido nuestros alumnos (2)
Desde nuestra práctica, estamos apostando a la Innovación:
- como cambio fundamentado, no causal;
- como proceso de legitimación y optimización de la cultura educativa, de estrategias y de resultados.

Apostamos al cambio desde:
- la comunicación explícita e implícita;
- la participación y el consenso;
- las motivaciones intrínsecas y extrínsecas;
- la valoración de cada uno de los integrantes de la comunidad;
- la conformación de equipos creativos y complementarios;
- la autoevaluación continua de crecimiento de procesos y alcance de resultados. (3)
Apelamos hoy a las Áreas del conocimiento del Nivel primario, a los queridos docentes, para proponerles y sugerirles trabajar con nuestros Niños aspectos significativos de la Historia local que gira alrededor de los 130 años de la Catedral y los 285 años de la llegada de la Virgencita del Rosario, Patrona y Fundadora de Paraná.
La selección de materiales para la enseñanza, no deja de ser un modo de currículum que el docente debe tener en cuenta y resignificar en cada instante, cuestionándose si ese material que está eligiendo llevar al aula cumplirá con el propósito prediseñado en su estrategia. La Virgen y nuestra Catedral nos hablan de muchos años riquísimos de Historia que nos permite conocernos y conocer a nuestros antepasados, generando un Nosotros que nos ayuda a cimentarnos como Pueblo, como Ciudad y como Nación.
La creatividad, la inventiva, la imaginación pueden llevar a nuestros Niños a un lugar de encuentro con un pasado, andamio del presente, y trampolín del futuro. La Historia nos invita a abordar temas desde la inter y multidisciplinariedad, trabajando temas de frontera con la ciencia (Geografía, Ciencias Naturales y Exactas, Antropología y otras). Es todo un desafío que invita a disfrutar de las actividades.
La historia es un campo propicio para articular distintas ciencias, construyendo un pensamiento crítico -sin fronteras-.
Relacionaremos la Historia y la Literatura ¿Hasta qué punto comparten procedimientos? ¿Pueden ambas complementarse en el trabajo de reconstrucción del pasado?
Resulta indispensable establecer la especificidad de cada una de estas disciplinas para acercarnos a la cuestión.
Por un lado, entendemos que la Historia estudia los hechos del pasado que ocurrieron en un determinado tiempo y lugar, producto de la intervención humana y las relaciones que se establecieron entre esos hechos seleccionados –los sucesos históricos- y el presente que vivimos. El historiador es un investigador que se encarga de la construcción del pasado por medio de diversas fuentes que le permiten indagar y relacionar tales hechos, que luego interpretará, para construir una explicación verosímil. Los sucesos históricos, organizados coherentemente por el historiador, se dan a conocer mediante una narración comprensible y lógica.
La Literatura, suele interesarse en acontecimientos del pasado, pero para transformarlos en “materia literaria”, a través de la escritura. De allí, que en toda obra de teatro, novela o cuento, que se encuadre dentro de estas condiciones, intervienen dos discursos: el que propone la Historia, como ciencia, al convertir sus conocimientos del pasado en relato, como si el lector se enfrentara a los hechos mismos (verosimilitud); y el que crea la Literatura, por medio de innumerables recursos, sobre ese mismo referente. Si bien los autores investigan determinados períodos o protagonistas del pasado para crear estas obras el propósito, no es alcanzar la verdad histórica, sino, de convertir en ficción aquello que la Historia sostiene. (Céparo, Martín, Auxiliar Cátedra Espacio y Civilización V – FHA y CS. UADER).
Dijo un filósofo contemporáneo “El hombre es siempre un narrador de historias; vive rodeado de sus historias y de las ajenas, ve a través de ellas todo lo que le sucede;
y trata de vivir su vida como si la contara”
Las Áreas de conocimiento que involucramos en nuestra propuesta didáctica son: Ciencias Exactas, Ciencias Naturales, Educación artística, Educación Física, Humanidades y Ciencias Sociales, Lenguajes y comunicación, Tecnología, Catequesis (en Escuelas de Gestión privada)
B) Objetivos
- Celebrar los 130 años de la Inauguración y Bautismo de la Catedral de Paraná, Monumento Histórico Nacional desde el año 1942, y los 285 años de la llegada de la Virgen del Rosario, Patrona y Fundadora de nuestra ciudad.
- Desarrollar la imaginación y creatividad de nuestros Niños para la conmemoración de una faceta medular de nuestra Historia local, haciéndolos protagonistas de los festejos.
- Contribuir al enriquecimiento y desarrollo de nuestras prácticas docentes, fomentando la Buena enseñanza, al decir de la pedagoga Edith Litwin.
- Colaborar con la Iglesia Catedral y su comunidad en la preservación de su belleza arquitectónica y artística, pero a la vez resguardar el futuro del pasado, formando en los Niños la conciencia del cuidado de nuestra Cultura y nuestro Ambiente.
C) Sugerencias metodológicas
1- Para la Visita guiada a nuestra Catedral. a) Proponemos al docente: organizarla junto a los responsables de diferentes Área de conocimiento del Nivel, dividiendo en grupo a los estudiantes de no más de 20 (veinte). b) Recorrer primero la Catedral, c) y ser luego el Guía de sus alumnos, pudiendo iniciar la Visita desde el centro de la Plaza 1ª de Mayo para observar la majestuosidad del Templo, y la presencia de los importantes edificios que existen alrededor. d) Luego seguir el itinerario sugerido en la Guía de la Comisión de Pastoral de Turismo, elaborada por la Arq. Elena Beatriz Perelstein de Giunta. e) Invitar a los Niños a ver y reconocer lo más significativo, según el Año escolar al que pertenezcan. f) Seguidamente podrán ellos organizar su propia Guía para llevar a sus padres y amigos a recorrerla. Se sugiere la fotografía de algunos elementos para la misma (altares, columnas, imágenes de la Virgen en sus distintas advocaciones y de Santos, cúpula, etc.). Áreas de conocimiento: Humanidades y Ciencias Sociales, Educación artística, Geografía, Tecnología)
2- La Historia de la Virgencita del Rosario, Patrona y Fundadora de Paraná, escrita por la Prof. Sara del Rosario Mentasti, invita a los docentes: a) a trabajar en equipo con las Áreas de Humanidades y Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Ciencias Exactas, Tecnología, Educación Artística, Lenguajes y comunicación. b) Según al Año escolar al que pertenezca, y observando la ausencia de IMÁGENES, PINTURAS, FOTOGRAFÍAS en el relato, se los convoca a dibujar, pintar, sacar fotografías que puedan dar vida a la narración que integra la Historia verídica con la ficción literaria. c) Puede seleccionarse una de las Tres Partes del texto para contar y para recrear. Lo importante es dejar volar la imaginación y creatividad de los Niños. Retrotraerse al tiempo descripto en la cápsula del tiempo, ayuda a encontrarnos con nosotros mismos y nuestros antepasados, con los Niños de entonces. d) Una dramatización puede ser también una opción, y grabada con vestimenta de época en espacios elegidos (Plaza, Parque, templo, hogar, etc.) todavía más. e) Con la Historia recreamos el pasado; con Geografía conocemos el río, las propiedades de la tierra que recibió a la Virgencita, su población, censos; con Tecnología, por ejemplo, descubrimos qué transporte existía y su modo de construcción y de navegación. ¿En cuál llegó nuestra Virgencita?; con Ciencias Naturales conocemos la flora, la fauna, el medio ambiente y el cuidado de entonces.
3- Para la Consagración a la Virgencita del Rosario. Se sugiere el integrar las diferentes Áreas de conocimiento. En el caso de las instituciones de Gestión privada, dirigida por Catequesis, o a quien se le asigne institucionalmente. Conviene una preparación espiritual previa, en lo posible junto a los Padres y Abuelos. Se invita a los Niños a redactar su propia Oracioncita para la Madre del cielo, y escribirle sus Peticiones, para que sean depositadas a sus pies. Ella está deseosa de derramar sus Bendiciones en nuestra ciudad, tan necesitada de Fe, Esperanza y Caridad. Serán colocadas en el Camarín de la Virgen.
4- Lo esperado: Por institución, llevar a la Secretaría de la Catedral, una Guía elaborada por los Niños en soporte papel, o también digitalizada, según el trabajo realizado. Se agradece un Comentario síntesis de lo sucedido con la propuesta, siempre respetando la imaginación y creatividad de los alumnos, en media carilla, o enviada a la siguiente dirección de e- mail: catedral130@gmail.com Los trabajos pasarán a formar parte del Archivo institucional y del Arzobispado para conocimiento en el mañana, de la manera de reconocer lo realizado desde la cultura local y religiosa durante la celebración de los 130 años de la Catedral y 285 de la llegada de Nuestra Madrecita a Paraná.
D) Evaluación
La gestión curricular que lleva adelante el docente contiene a la Evaluación como proceso, y de manera continua, para los Aprendizajes significativos. El docente puede aplicar aquí su creatividad, conocimiento y sentido común para ello, disfrutando con sus alumnos del camino a seguir, más que como obligación como desafío e invitación a acercar a los Niños a su propia Historia.
E) Premios
Se premiará a las instituciones, docentes y niños que se hallan destacado en la participación de los festejos conmemorativos de los Aniversarios convocantes.
1- Publicación de la Guía para Niños, elaborada por ellos con acompañamiento de sus docentes.
2- Publicación de la Historia de la Virgencita del Rosario con las imágenes seleccionadas, nombrando a su/s autor/es e institución educativa. Ambas publicaciones en fecha a establecerse.
3- Exposición de trabajos en el interior de la Catedral.
(1) Huberman, Susana – Garasa, Liliana Elena, UADER, Programa de Actualización y Perfeccionamiento Docente. Módulo II, Innovación y Tecnología Educativa, Paraná, 2003.
(2) Ibídem.
(3) Ibídem.
sábado, 13 de agosto de 2016
Patrona y Fundadora de Paraná
Nuestra Madrecita del cielo
Sara del Rosario Mentasti.
INTRODUCCIÓN
“Nuestra Virgencita del Rosario, Patrona y Fundadora de Paraná, Nuestra Madrecita del cielo”, es un relato que rinde sentido Homenaje a nuestra Madre bajo la Advocación del Rosario, con cuyo nombre y vestido quiso quedarse entre nosotros; y un reconocimiento merecido a la figura del sacerdote, quien contribuyó denodadamente a que su maternal protección jamás nos faltara y fuera difundida a lo largo del tiempo en la Región, el País, y en Latinoamérica.
La Narración conjuga Historia- mediante la indagación documental y bibliográfica-; y la Literatura, aportando imaginación y creatividad para nuestros Niños, docentes, padres, abuelos, y público en general.
Cuando estaba en la panza de mi mamá, y me llenaba de caricias…le escuché decir “Virgencita del Rosario…cuida a mi hijito que crezca sanito y bueno”. Con el paso del tiempo nuevamente estuve, pero de su mano, frente a su imagen. Me dijo un día: “José: ella es la Patrona y Fundadora de Paraná, la Mamita de Jesús y nuestra Madrecita del cielo”.
PARTE I
Mi Virgencita del Rosario y La Baxada del Paraná
Según cuenta la historia los 7 de octubre se celebra su día, recordando una batalla allá por 1541 llamada de Lepanto que sucedió muy muy lejos de aquí. Durante el tiempo que duró la lucha la tripulación rezó las cuentas del Santo rosario. Se la llamó la Patrona de los navegantes, que recorrían los mares divulgando la palabra de Jesusito. Sebastián Gaboto, expedicionario español que recorriera el Paraná, puso su nave también bajo su patronazgo, pero a la vez lo puso al Río. Y fue el Santo Padre San Pío X quien fijó esa fecha del año para festejarla.
A medida que fue pasando el tiempo, mi mamá me llevaba a la Catedral los días 7 para honrar a la Virgen, aunque también lo hacíamos casi todas las semanas. Y así me fue contando su historia que recibí con Amor como un hermoso cuento. Los descubridores, colonizadores y misioneros divulgaron por América las gracias de mi Virgencita.
Durante la segunda década del siglo XVII, las maravillosas tierras que hoy ocupa nuestra querida Paraná, recibieron a los primeros pobladores provenientes de Santa Fe, la ciudad había sido trasladada más al sur, por el asedio de nuestros hermanos aborígenes. Llegaban por el río, buscando verdor y un lugar para habitar. La espléndida y generosa naturaleza entrerriana permitió se fuera ocupando el espacio de la Otra banda del Paraná. El lugar de desembarco se denominó la Bajada. Y se llamó así porque llegaban viajeros a tierra firme para continuar su travesía hacia Corrientes o el Paraguay. Me imagino enormes barcos amarrando en el puerto, con hombres, mamás, niños y abuelos….extasiados por las verdes y blancas barrancas.
¡Qué importante éramos! Por las dificultades crecientes con los pueblos originarios, durante el Siglo XVIII, el Gobernador de Buenos Aires, Bruno Mauricio de Zabala le solicitó al Cabildo Eclesiástico la creación de una Parroquia.
Allá por el año 1659 Don Cristóbal de Garay y Saavedra vende la tercera parte de la estancia que tenía en esta banda del Paraná al colegio de los Jesuitas, por esto ellos fundaron una importante estancia de ganados que se denominó San Miguel y levantaron una capilla u Oratorio bajo esa advocación. En las barrancas próximas al lugar en que después se estableció el pueblo, la compañía organizó la explotación de los yacimientos calíferos y de yeso existentes. Por superposición de títulos se inició un largo pleito entre la compañía y los herederos de Hernandarias y la compañía de los Jesuitas.
Fue durante el año 1679 cuando concluye este pleito y las tierras quedan en manos de los herederos de Hernandarias, que concluirá en 1777 en manos de María Francisca Arias Cabrera y Saavedra de Larramendi, quien las dona a la Iglesia; y sobre las que se levanta mi Paraná querido.
La población, que se ubicó en las orillas, junto al puerto, y luego en lo alto de la barranca, fue creciendo. El Pago de la otra banda, como se lo llamaba, dependía para la atención espiritual de los curas de Españoles y Naturales de Santa Fe, que delegaban sus atribuciones a algunos misioneros y sacerdotes que recorrían la campiña, en especial el Padre Miguel de Barcelona que arribaba periódicamente a la Bajada a una capilla que los pobladores habían levantado dedicado a la Inmaculada Concepción, se supone que a fines del Siglo XVII. Traía la Palabra de Dios y el amor a la Virgen. Ya nuestra Madrecita del cielo nos cobijaba con sus colores celeste y blanco. La capillita estaba donde existe hoy nuestra monumental Catedral, la casa de Dios. Así me enseñó mi mamá, diciéndome siempre, que los sacerdotes buscaban la Paz con los habitantes verdaderos de estas tierras, nuestros hermanos de la casa chaná- timbú.
La creación de la Parroquia de la Baxada del Paraná, fue el primer paso de nuestra historia local. El Gobernador de Buenos Aires, D. Bruno Mauricio de Zabala solicitó al Cabildo Eclesiástico erigir diferentes Parroquias, entre ellas “la de la otra vanda del Río Paraná”, entregándosele “los ornamentos y alhajas de la Capilla que se desalojó del Rincón…” (Segura, Juan José Antonio: 23). El Decreto corresponde al 23 de octubre de 1730. La Parroquia constituye la primera célula social y política de la Provincia, será alrededor de ellas, las capillas, parroquias u oratorios, que nacerán los primeros pueblos entrerrianos.
Junto a la primera iglesia, de paja y barro, se levantaron las primitivas viviendas, siendo su primer cura párroco Francisco Arias de Montiel, santafesino que accediera al cargo por Concurso de antecedentes y oposición realizado en la ciudad de Buenos Aires. Un 15 de marzo de 1731 fue designado cura de la Bajada.
Su padre, Alonso Arias Montiel, había llegado a Santa Fe, como compañero de D. Juan de Garay y asistió a la fundación de la ciudad. Su familia se arraigó allí y varios de sus miembros actuaron en Entre Ríos, dejando su nombre a la famosa selva de Montiel.
Abrió la primera escuela, convirtiéndose en su maestro. Así los niños pudieron aprender las primeras letras y a dibujar los primeros números. En 1731, llega nuestra tierna Madre, mi Virgen del Rosario, siendo ya reconocida como la Patrona del río Paraná desde el siglo XVI, como lo contara antes.
Mi mamá también me contó que, en el mismo solar que ocupa nuestra imponente Catedral, estuvieron ubicadas la primera Capilla, y los dos templos que se construyeron. La capilla, de paja y barro, fue levantada probablemente entre los años 1715 y 1718. En 1755 quedó habilitado un templo edificado por el padre Arias Montiel. A éste le sucedió otro cuya construcción se concluyó en 1834. Este templo fue la primera Sala de Sesiones del Senado del Congreso de la Confederación Argentina. Y allá por 1885 se va edificando el edificio actual.
Se sabe que la imagen de la Virgen es de las que llegaron de España en la Expedición de Juan de Garay. En 1678 fue trasladada a Santa Fe y de allí a San José del Rincón, y devuelta a Santa Fe por el ataque de los aborígenes alrededor de 1715. Fue traída provisoriamente hasta que pasaran las arremetidas indígenas y nunca fue devuelta. Sólo iba a permanecer un tiempo aquí hasta que se superara la dificultad…pero quiso Ella permanecer en esta región, para luego arribar a nuestra tierra.
Un 27 de mayo de 1731 la recibió el Padre, bajo inventario, junto a las alhajas. También llegó la limosna que había pedido en Buenos Aires, ornamentos de Capilla de la Concepción, y las pertenencias de esta y de la Iglesia del Rincón. La imagen de la Virgen estaba vestida con manto de nobleza, campo azul, guarnición de encaje blanco, volado angosto. Llegaron también entre otros elementos, un manto de damasco blanco, con encaje de hilo de plata, sobre cinta azul; una pollera de nobleza anaranjada, otro manto de nobleza color anaranjado; tres camisas de Bretaña: la una con asientos colorados y mangas; la otra con asientos de colorado y verde; y la tercera, con asientos así mismo de colorado y verde y encajes en las mangas. También dos juboncitos y dos faldellines del niño, una camisita del niño, tres cabelleras de la Santa Imagen, un rosario de cuentas de color de ambar y en él un Santo Cristo chiquito de oro por cruz, y dos sartas medianas de perlas finas, muy deslustradas y viejas; una gargantilla de granates y perlas falsas; un San Antonio pequeño de bulto, un niño que tiene en brazos y en la cabeza puesta una cabellera rubia y su corona de plata. Así también me leía mi mamá de uno de los libros del historiador César B. Pérez Colman.
Yo de chico tenía la curiosidad de saber cómo llegó mi Virgencita aquí, en velero, en canoa, en carabela…Y así fue como ella me contó quela Baxada del Paraná, al encontrarse en la ruta directa a Asunción del Paraguay, se mantiene y acrecienta cuando se construye el puerto. La comunicación con la ciudad de Santa Fe, primero se hizo en veleros, chalanas, bergantines. Se hacía a remo, botador y sirga, tránsito dificultoso por la rapidez de la corriente, el curso de agua, los bajíos y arrecifes que se encontraban a lo largo y ancho del majestuoso río de león, que es nuestro río Paraná. Faltaban planos o cartas para la ruta. Ella se inclinaba porque hubiese venido en una chalana, pequeña embarcación, de fondo plano, proa aguda y popa cuadrada, empleada en el transporte fluvial o de canales y dentro de los puertos. No existe registro de este tema en los archivos, pero me imagino el fervor religioso que habrán tenido los hombres al traerla por el río en medio de los susurros del agua dorada. Quizás sus familias fueron bendecidas por tan celestial misión, como bendecida fue Paraná al poder contar con su misericordiosa maternidad.
La capilla la puso a resguardo el Padre Francisco, levantándole paredes como muro, frente al avance de las tribus indígenas y de los incendios generados por los charrúas. Y estaba bajo la maternidad de mi Virgencita, quien la cuidaba al igual que a sus feligreses sosteniéndolos en su regazo. La labor evangelizadora, protectora y muy humana del sacerdote se extendió a lo largo y ancho del Curato.
El Comisionado del Obispo que visitara la Iglesia, destacó la tarea encomiable del Párroco.
Entre las anécdotas de sus vivencias, los historiadores destacan el siguiente acontecimiento, digno de mencionarse. A sabiendas de un día en que atacaría la Baxada una invasión charrúa, montó su caballo y se internó en el campo en soledad. Y con sus dones celestiales intercedió ante los caciques y capitanejos, bajo el amparo de la Virgencita del Rosario, para que no atacasen al pueblo. Así sucedió. Al atardecer de aquella luminosa jornada, regresó a su Parroquia acompañado de los caciques más importantes de la tribu, encendió las luces del altar y elevó sus rezos en acción de gracias.
Otro hecho destacable es que frente a una enorme sequía, que tuvo en desgracia a la Baxada, sacó la Imagen de la Virgencita del templo en procesión por las calles. El vecindario acompañó masivamente. Y el milagro de la lluvia llegó.
Cabe destacar que fue el Padre Francisco quien utilizó por primera vez el nombre de mi ciudad. Lo hizo en una comunicación que elevara al Gobernador Zabala, dándole cuentas de su labor.
La humilde capilla nunca fue atacada por los aborígenes, y la población estuvo siempre protegida al amparo maternal, tierno y permanente de nuestra Madrecita del Rosario. Ni las pestes le llegaron.
El Cura Párroco ocupó su lugar hasta 1764, de manera interrumpida varias veces por su estado de salud. Fueron treinta tres años de labor amorosa hacia sus feligreses y la población.
Hacia 1788 se contaban cuarenta familias y 300 personas; y para 1782, en un informe del Comisionado del Virrey, D. Tomás de Rocamora, se ubica el poblado a media legua del puerto y se calcula la población en 700 personas. La edificación era primitiva, en forma de rancho. El culto y las festividades religiosas se desarrollaban con algarabía. Paraná crecía al compás del tiempo del río, de sus riquezas naturales, del desarrollo de su población, que lentamente aumentaba con habitantes llegados de Corrientes, Paraguay y de territorios portugueses; y por la acción indiscutida de la Iglesia.
Los ríos se convirtieron para lo que hoy es nuestra Provincia en barreras naturales que no ayudaron en el crecimiento de Paraná. El transporte fluvial, fue el medio más importante durante su historia; y favoreció la comunicación y el intercambio comercial con la lentitud propia de su ritmo. La Baxada de Paraná, al encontrarse en el camino a Asunción del Paraguay, cobró importancia. La misma aumentó con la apertura futura del puerto. La comunicación con la ciudad de Santa Fe, se efectuaba en veleros, chalanas, bergantines…las velas sólo se podían utilizar cuando soplaba el viento. El río color de león dibujó ondas doradas acompañando dicho movimiento, alegrando los corazones de viajeros que disfrutaban la travesía. Y seguramente el surubí, la boga, el amarillo, el manduvé, el armado y los patíes, entre otros, alegraron el viaje de quienes degustaron sus sabores a la parrilla. Ni que decir del paisaje verde y florido de los jacarandáes florecidos de azul lila, los sauces llorones, los limoneros, naranjos, aromitos y olivares.
La extracción de la piedra caliza contribuyó al desarrollo pausado y sostenido de mi querida Paraná…En fin cuánto para decir…Cuánto me enseñó mi mamá, devota gigante de mi Virgencita del Rosario.
PARTE II
Nuestra Virgencita del Rosario Patrona de Paraná
El Paraná de Josefa y Ciriaco
Existe un hermosa historia que me contase mi mamá también, ella me hablaba del Paraná de Josefa y Ciriaco. Claro, creo que ella puso algo de ficción, pero con el contenido histórico correspondiente. Y dice así:
Josefa y Ciriaco caminaban por las calles polvorientas y calurosas de tierra de la Baxada. Ciriaco se preguntaba si conseguiría una modesta casita, para criar a su esperada hija. Deseaba que la brisa de la tarde acariciara su cuerpo y sus sentimientos para poder solucionar los problemas que le deparaba la vida. De adobe y paja construyeron su humilde hogar, y el techo lo armaron con varas de sauce llorón y caña. La cercaron con palos a pique y madreselva, ligustrina y una alegre y perfumada glicina. Con aromas de primavera, disfrutaban de su casita en el barrio del candombe (cercana a las actuales calles Colón y Buenos Aires). Corría el año 1812. En los días de verano la Baxada se tornaba agobiante, sus pobladores calmaban la sed con limonada preparada con agua de pozo y una o dos cucharaditas de azúcar.
Seguramente fue una noche de enero que Ciriaco redactó una carta para enviar a Buenos Aires pidiendo como vecino que Paraná se elevara a Villa. Era hora de no depender más de Santa Fe. Hacía falta un Cabildo con ciudadanos comprometidos que cuidaran mejor sus calles, su gente, la salud, la higiene, la seguridad. ¡Cómo deseaban disfrutar de una Villa! En verano ir a pescar con su futura hija (de más está decir que la pensaban hija y no hijo…sólo Dios sabía) en su vieja canoa; querían sentir la frescura del Río Paraná, mientras los matices del ocaso les hablaban en distintos idiomas sobre las coloridas barrancas.
Josefa amaba a su Virgencita del Rosario, para ella era el tesoro más preciado de la Parroquia y del poblado. La Virgen con el Niño, y el Rosario, simbolizaban el camino de salvación; y su presencia cuidaba el Río, las barrancas, las huertas, los pobladores. Y especialmente los niños que eran el futuro con su corazón sencillo y humilde. En sus oraciones pidió porque el sueño de su querido esposo y de otros vecinos se hiciera realidad.
Pasaron los meses y el 25 de Junio de 1813 la Asamblea General Constituyente elevó a la Bajada del Paraná al rango de Villa bajo el nombre de la Virgen del Rosario, debiéndose crear un Cabildo. Los cálidos vecinos se reunieron alrededor de la Virgen, que con sus ojos celestes como el cielo, les transmitía luces brillantes de paz. Ellos expresaban sus sentimientos de algarabía con sus voces y sus palmas. Como Alcalde se designó al ciudadano Don Andrés Pazos, hombre de bien, de origen porteño. Es valiosa la Proclama que dirigió y que fuera expuesta en bandos en las principales esquinas. Josefa y Ciriaco, ya con su hija María Sara recién nacida, escucharon sus palabras: “Habitantes de esta ilustre Villa de Nuestra Señora del Rosario del Paraná: El primer día del próximo Octubre por disposición superior, se establecerá el primer Cabildo… aparecerá la abundancia y la felicidad…”.
Al día siguiente de la Proclama, en el barrio del candombe, se había organizado una fiesta de baile y comidas. Se bailaban danzas folclóricas, había empanadas y pastelitos dulces. Las niñas jugaban rondas y al pícaro gallito ciego. Los hombres corrían carreras de caballos y sacaban la sortija, también practicaban el juego de la taba. Ciriaco, Josefa y María Sara, en aquella noche, luego de haber bailado y comido, dieron un paseo. Las calles de la Villa eran desniveladas, se veía como los nuevos pobladores, habían construido sus sencillas viviendas. Las casas constituían, en su mayoría, simples ranchos. Las veredas estaban delineadas por postes.
Ciriaco y su familia pensaban que la Villa era una semilla plantada de la cual crecería un gran árbol, que daría frutos de tranquilidad y amor. La Luna con su resplandor les decía que se haría realidad. Algún día esta hermosa Villa sería una ciudad protegida por la Virgen y sus ángeles, y su corazón renacería para ver y sentir la prosperidad y el desarrollo cultural, social y económico. El paranaense se convirtió con los años en un hombre de proyectos, amante de la libertad y la justicia, constructor de la solidaridad e ingeniero de la paz. Hoy el río junto a las barrancas y los edificios, son testigos de cómo los anhelos de Josefa y Ciriaco se cumplieron. De los hijos de sus hijos, y de los hijos de los hijos de las muchas familias que habitaron y habitan nuestro Paraná, recordamos con respeto y esperanza la obra hecha. Quisiera que Josefa y Ciriaco sean mis antepasados…Josefa Góngora y Ciriaco Sánchez… ¿lo serán? Yo creo que sí.
PARTE III
Cuando los vecinos de la Villa eligieron a su Patrona
El 1º de enero de 1825, Nuestra Señora del Rosario fue elegida como Patrona de Paraná, en un acto eleccionario democrático y participativo, que se llevara a cabo en la Plaza Principal por iniciativas del Presbítero Francisco Dionisio Álvarez. Se efectuó en una urna cerrada, ubicada sobre el brocal del aljibe, que se halla en el sitio cercano al actual Monumento al General José de San Martín. San Miguel Arcángel, en segundo lugar, se convirtió en Patrono de la Provincia. Así fue cómo mi mamá, para que aprendiera esta parte de la historia, me llevó al centro de la Plaza 1º de Mayo, y me contó: “¿Ves José?, aquí funcionaba la cisterna de agua que proveía a los paranaenses del agua. El agua, es el elemento líquido fundamental en la vida de un pueblo para su vida diaria. Es una bendición. Y lo sigue siendo”. Helados en mano continuamos por la diagonal de la Plaza conversando, tenía 7 años.
El Dr. Francisco Dionisio Álvarez (1786-1848) fue elegido Cura párroco de Paraná, designado por el Gobernador del Obispado, Monseñor Mariano Zabaleta en reemplazo de Antolín Gil y Obligado. Rigió la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario hasta 1848, fecha de su muerte. Fue una prominente figura del quehacer religioso, civil, político, cultural de Entre Ríos. Además de ser Cura Párroco de la Iglesia Matriz, fue Delegado Eclesiástico a partir del año 1828, Diputado en el Congreso Nacional de 1824 – con breve participación -, Diputado provincial de la Legislatura de Entre Ríos, de la que fue su Presidente por muchos años. Mantuvo excelente comunicación con los gobernantes de su época. Afable amigo de los Gobernadores de la Provincia de Entre Ríos: Pascual Echagüe, y Justo José de Urquiza. Supo contemporizar. Paraná progresó considerablemente con su labor, en lo edilicio, cultural, sanitario, en el campo de la seguridad. Entre otras obras se destaca entonces, la elección del Patrono de la Provincia y Paraná, el impulso de la arquitectura religiosa, la seguridad de la urbe. Respecto a la elección del Patrono de Paraná y de la Provincia, como lo expresara, constituye la primera experiencia democrática de participación ciudadana que se efectuara en 1825 sobre el brocal de la cisterna que proveía agua a la población en la Plaza Principal, siendo Nuestra Señora del Rosario elegida como Patrona de Paraná, San Miguel Arcángel Patrono de la Provincia, y Santa Rosa de Lima Patrona de América – declarada como tal el 14 de setiembre de 1816 en el Congreso de Tucumán-. Se votó mediante cedulillas depositadas ante el cura párroco y el escriba público colocadas en la urna. Por la difícil elección que se suscitaba, el Párroco recabó la intervención de los poderes públicos para morigerar la animosidad que había despertado en la feligresía. En el mes de enero de 1825 se efectuó el comicio del pueblo paranaense, votando también los laicos de las Vice parroquias de Alcaraz y de la Matanza (Victoria), que dependían del curato de Paraná. Hasta el día de hoy los festejos de ambos patronos, de la Diócesis y de la Provincia, convocan a la población multitudinariamente al atrio de la Catedral, con presencia sostenida a lo largo de los años de las diferentes autoridades gubernamentales y de colectividades de la región.
Los pobladores fueron convocados para el voto a través de pregoneros que eran acompañados por una banda de cornetas. Se tocaba llamada desde las cuatro esquinas de la Plaza. La proclamación popular, fue acompañada con festejos varios. Oficialmente desde el 1º de enero de 1825, quedaba el culto a la Virgencita definitivamente aceptada.
La Viila Nuestra Señora del Rosario fue creciendo en todos los aspectos. El Cementerio se trasladó desde la misma manzana de la Iglesia, de la parte posterior, hasta el lugar que hoy ocupa, y es el Cementerio Municipal de la ciudad. El 8 de marzo de 1826 se inauguró la Capilla de la Santísima Trinidad, por el trabajo denodado del Padre Dionisio Álvarez. La Villa fue elevada a su rango de ciudad mediante una Ley sancionada por la Legislatura el 26 de agosto de 1826. En esta elevación, que se hizo junto a la de Concepción del Uruguay, participó Justo José de Urquiza, Presidente de la Sala, como también el Padre Francisco. Después llegará un período muy difícil e inestable de nuestra historia provincial. Se sucedieron entre 1826 y 1830, nada menos que veintiún gobernadores.
El General Urquiza era devoto de la Virgen del Rosario. Por su orden fue puesto a los pies de mi Virgencita, un estandarte tomado por el ejército entrerriano a las tropas en la batalla de Arroyo Grande, como tributo de veneración y acción de gracias.
Epílogo
En fin… ¡Cuánto más me enseñó mi madre de niño y adolescente! Hoy que los años han pasado, quisiera que todos los niños aprendieran la Historia de mi Virgencita del Rosario y de mi Paraná querido. Paraná, el lugar en el mundo que tiene la dicha de contar con la presencia serena y celestial de la Madre de Dios, bajo una advocación bellísima, que nos llena de Esperanza. Los rezos de mi madre seguramente me ayudaron a seguir mi camino, el del sacerdocio. Por lo visto Dios tiene para cada uno un plan, que desde nuestra libertad, vocación y decisión podemos vivir. Yo espero que esta historia que les he contado, que contiene la Historia de mi Virgencita en nuestra ciudad, los ayude en el caminar diario junto a sus padres, hermanos, abuelos, tíos, amigos y maestros a encontrar su misión. Y no duden jamás en hablar con mi Virgencita, ella los conoce uno por uno, y está llena de Milagros para repartirles. El Santo Rosario es el camino para llegar a ellos. Sólo los espera silenciosa y amorosamente en su Camarín, en la Iglesia Catedral… Aunque a decir verdad vive en el corazón de ustedes. Hagan que su Luz brille en el afuera tan necesitado de su Maternidad. No todos la han descubierto. Espero que ustedes niños sí lo hayan hecho. ¡Qué ella los acompañe!
Bibliografía
- Demonte, María Cristina- Troncoso, Rosa Coralia, 1989, Paraná y su Parroquia, Paraná
- Mentasti, Sara del Rosario, Tres momentos de la acción evangelizadora de la Iglesia en nuestra Historia local. Francisco Arias Montiel. Dr. Francisco Dionisio Álvarez. Dr. Abel Bazán y Bustos (S. XVIII - XX). INES, Centro de Investigaciones Históricas, Paraná, diciembre de 1992
- Idem, Algunas premisas para la investigación de la Historia Religiosa y el fenómeno mariológico en el litoral rioplatense (S. XVI - XX), INES, Centro de Investigaciones Históricas, Paraná, octubre de 1990
- Pérez Colman, Cesar Blas. La Parroquia y la Ciudad de Paraná (1730-1930) Paraná. Talleres Gráficos La Acción, 1930.
- Riani, Jorge, 2012, Relicario Crónicas urbanas de Paraná, Publicación homenaje al Bicentenario de Paraná, Paraná, Editorial Fundación La Hendija.
- Segura, J.J.A. Historia Eclesiástica de Entre Ríos. Nogoyá 1964, Escuelas y maestros de Entre Ríos antes de 1810 (Ponencia) Universidad Nacional del Litoral, Facultad de Ciencias de la Educación, 1974
- Sors, Ofelia, 1981, Paraná. Dos siglos y cuarto de su evolución urbana 1730- 1955, Santa Fe, Editorial Colmegna S.A.
- Sors, Ofelia, 1993, Paraná después del Túnel Subfluvial 1960- 1990, Victoria, Imprenta Los Gráficos.
- Zapata, Lilia Nora- Colaboración: Mentasti, Sara del Rosario, 1997, Paraná…Catedral del río. Retazos de Historia Local y Provincial desde la Prensa escrita.
- www.arzparan.org.ar
- Agradecimiento a la Prof. Celia Godoy, Responsable Archivo del Arzobispado de Paraná.
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